PENSAMIENTOS A MAMÁ

 

A NUESTRA MADRE
 
Mamá nos amas con alma, vida y corazón
La de lágrimas que ha derramado
Por sentirse insuficiente 
De no poder ayudar más a sus hijos
Con cuanto amor nos ha cuidado y mimado
Preparándonos golosinas, 
Complaciendo nuestros gustos cuando nos cocina
 
Se preocupas tanto cuando nos enfermamos
Nos prepara teces, ungüentos, sopas
Buscando ayudarnos a recuperarnos
Nos das consejos, adoras a sus nietos
 
La de mantitas y vestiditos 
Que les has bordado y cosido
Madre querida… hay en tu alma abnegada
Tanta bondad, tanto cariño 
Tanto sacrificio
Eres tan noble y tan amorosa
¡Que Dios te bendiga mami! 
 
¡Te amamos mama!

 


Entro a la casa 
Con un clavel blanco en mi mano 
Allí la veo, frente a la Estufa... cocinando 
Me le acerco en silencio 
Sin que ella lo note y la abrazo... 
Ella se sobresalta y se le sale un grito

 ¡Que bruto soy!

No debí haberme acercado asi 
Pero quería darle una sorpresa 
No quería que me viera 
Antes de llegar a ella 

 Me regaña...

Sin fijarse en la flor 
Que llevo en mi mano 
Me tira de una oreja 
¡auch! ¡Que dolor!
- ¡Por Dios muchacho! ¡No te me acerques así! 
- ¡Un día de estos 
- ¡De un susto, tu me vas a matar!

 Al verla así, molesta

Me echo a reír, ¡Que sinvergüenza! 
Y le digo 
- ¡Ay! por favor mi viejecita linda 
- ¡No sea tan cascarrabias! 
- Pasaba hoy por aquí y quería darle una sorpresa 
- Mire lo que le traigo 
- un lindo clavel blanco 
- Que de mi jardín le he cortado 
- Para regalártelo a ti 
- ¡Mi viejecita malagradecida! 
- Le digo con trompita, haciendo cucharitas 
Y en tono de guasa... la abrazo fuertemente Es entonces que ella se percata 
y casi se hecha a llorar 
Dándome un beso bien fuerte en la frente 
Me quita el clavel de las manos 
y lo abraza contra su corazón

 Enternecida me mira

En sus ojos puedo notar tanta dulzura 
Tanto amor... 
Toda la ternura que siente por mí 
Mi viejita querida... 

 La amo... ella es todo mi ser

Todo mi corazón 
De ella emana ternura... cariño 
Sacrificio, trabajo, sudor... 
Yo estuve dentro de ella 
Y ahora ella esta dentro de mi 
Y por mi Dios 
Que de allí, nunca... 
Aun cuando ella, Dios no lo permita 
Muera... no la dejare salir.
Héctor Montes

 

 


No hay nada comparable
a tu amor y devoción
la más abnegada de las madres
siempre cariñosa y tan amable
y en tus labios había siempre una canción.


Te escribo hoy esta carta
para mamita linda,
pidiéndote desde arriba
me dejes ver tu rostro tan querido
y me des tu sonrisa y bendición.


Hay lágrimas en mis ojos
pero no, no te preocupes,
es solamente recordando...
Cuando yo era tu niña
y me arrullabas en tus brazos
y me cantabas una canción.


Por favor mamita linda
no hagas caso a estas lágrimas
¿ves?... ahora sonrío
quiero que me cantes una canción.

¿Sabes? Hoy es el día de las madres
recibe un abrazo y muchos besos
de tu hija que siempre
te lleva muy adentro de su corazón.



Poema escrito por Mary Torres



Me haces falta tú, Madre mía

Aquella casita limpia y bonita
Donde abundaban las flores
Madre querida la llevo en el alma.

Como recuerdo aquellos días
donde todos juntos,
tú papá y mis hermanos
paseábamos, corríamos
y hasta llorábamos
cuando de gravedad
alguno de nosotros enfermaba.

Que bellos recuerdos
me traen al leer cada una de tus cartas.

Al recordar mi triste partida
me hace derramar lagrimas.
Salí a buscar nuevos caminos
Y hoy me encuentro aquí
lejos de ti, al otro lado del mar

Quizás obtuve todo lo que quería
Al parecer nada me falta
Pero cuan equivocada estaba
Me hace falta tus sabios consejos
Tu amor, tu mirada de comprensión
Tu calor, tus manos suaves en mis hombros
motivándome a seguir adelante.

Me hace falta todo,
Me faltas tú, Madre mía

Por: Mary Torres

 


Mamita


Ahora que te has marchado
he vuelto las pàginas de infancia
para releer las cosas
que escribiste con tu sensibilidad de agua mansa....
Con tu sabiduría e inteligencia.

Por los hilos delgados de este jueves
las horas se desplazan perezosamente
con un sopor casi inadvertido
con un andar pausado...meditado
mientras cavilo profundamente
en la ternura que plantaste en .

Hoy he revisado nuevamente
los bolsillos de mi alma
y los he encontrado repletos de tus besos...
Las palmas de mis manos
aùn sostienen el calor
de tus amorosos apretones, de tu sobadita de dedos...

En esta mañana pàlida y fría
se cargan de una melancolía abrumadora
los amores ardientes del patio...
Todos parecen ingenuas muchachitas
con sus caritas manchadas
mirando con resignación el paso de nuestros secretos
por el filo del tiempo.

Mamita
te siento tan mìa
tan ìntima en este lugar
de conversación interior
que es como si me hallara
dentro de un templo pequeñito
donde no hay otro espacio
que no sea para nosotras dos
en donde la humedad de tus ojos
se derrama sobre los míos
para lavar estos ratos grises de dolor
de soledad fermenta........ de vacìo insospechado...

Te tengo tan cerca de mi cuerpo y de mi alma
que, es como si caminara
con tus pasos y hablara con tu voz...
con tu palabra...

Ahora que estoy tan sola, te extraño tanto...
Dios tendrà piedad de
y me darà fortaleza
para hacer de estos momentos de aflicción
verdaderos actos de amor.

Las horas transcurren y los dìas pasan....
pero el recuerdo permanece anclado
como germen de gramínea
dentro de un frasco transparente de enmudecimiento....

Hay gran ausencia dentro y fuera
y cada làgrima es como espina que hiere
insondablemente en el corazón...
Es como gota que sangra los minutos
de esta mañana enlutada.... silenciosa...
Es como cincel persistente
sobre la roca viva de mis pensamientos...
de mis sentimientos.

¡ Cuànto te amo, madre querida...!
Cada brote de dolor es un haz de amor para
sòlo para , mamà
porque ¡tanto te he amado!
y te amarè hasta el ocaso de mi tiempo
que aùn, en la hora finita de mìs dìas
cuando, juntas
podamos entonar nuestras alabanzas a Dios
te estarè amando.

Tu hija.

Autora: Idelia Verdevaskue
Venezuela

 

 


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