INTRODUCCION

 

Leucemia, enfermedad que se llama también cáncer de la sangre y de los tejidos productores de las células sanguíneas. Se caracteriza por la sobreproducción de células inmaduras y atípicas de la serie blanca sanguínea, que pasan luego a los vasos. Las células blancas o leucocitos se producen en la médula ósea, el bazo, los ganglios linfáticos y otros tejidos endoteliales.

 

La mayoría de las leucemias no tienen causa conocida. La exposición a radiaciones ionizantes y ciertos productos químicos como el benceno son algunos de los factores que pueden producir la enfermedad. Se sabe que la leucemia humana de células T es provocada por dos virus, y algunas leucemias se han relacionado con ciertas alteraciones cromosomáticas.

 

LEUCEMIA

En los últimos 50 años la ciencia médica ha desarrollado tratamientos cada vez más efectivos para las victimas de la leucemia, que incluyen nuevas drogas, terapias transfusionales, tratamientos de apoyo y antibióticos, asi como el trasplante de células progenitoras periféricas (comúnmente conocido como trasplante de médula ósea). Con el mejor tratamiento disponible, el 75% de las victimas jóvenes de la más común de las leucemias infantiles (leucemia linfoblástica) está sin enfermedad por lo menos cinco años después de que la leucemia le fue diagnosticada y de haber terminado con el tratamiento. Este es un hito al cual muchos médicos consideran una señal de cura. Las perspectivas para los adultos con leucemia también están mejorando debido al avance en los tratamientos. Cada día aumentan los informes de tratamientos exitosos a pacientes adultos con leucemia, con sobrevidas a más de cinco años.

 

  ¿ QUE ES ?

La leucemia es una enfermedad maligna que afecta a los tejidos encargados de formar sangre. Ataca principalmente a la médula ósea, los ganglios linfáticos y al bazo. En presencia de la leucemia, los tejidos que forman la sangre llenan al torrente sanguíneo y al sistema linfático de glóbulos blancos atípicos e inmaduros. Estas células inmaduras no pueden cumplir con su función de combatir infecciones. Además, reducen la producción de glóbulos rojos normales (que evitan la anemia) y de pequeños discos llamados plaquetas (que regulan la coagulación).

A medida que avanza la enfermedad, la función de la médula ósea se deteriora y las células normales de la sangre se reducen drásticamente y, si la enfermedad no es controlada, las células anormales se incrementan y son transportadas al cuerpo por el torrente sanguíneo. Sin controlar, la leucemia puede producir infecciones -debido a la falta de glóbulos blancos normales capaces de combatirlas-, anemia grave -por la falta de glóbulos rojos capaces de transportar oxigeno- y moretones y hemorragias -debido a la falta de plaquetas.

La leucemia se divide en dos grandes categorías: aguda y crónica. La leucemia aguda produce una acumulación de glóbulos blancos inmaduros. Se desarrolla rápidamente y es la más común en los niños. La crónica es más frecuente en los adultos y su desarrollo es lento, generalmente durante muchos años. En la leucemia crónica, los glóbulos blancos son más maduros. Asimismo, se identifica a la leucemia por el tipo de glóbulo blanco al que ataca. La leucemia linfocítica o linfoblástica afecta a los glóbulos blancos que se forman en los ganglios linfáticos y bazo, mientras que la leucemia mielocítica (también llamada granulocitica o mielógena) afecta a las células que se forman en la médula ósea.

Hay formas de leucemia menos comunes que afectan a otro tipo de células sanguíneas. La leucemia monocitica afecta a los monocitos (grandes glóbulos blancos barredores que forman parte del sistema inmunológico), la eritroleucemia ataca a los eritrocitos (células primitivas parientes de los glóbulos rojos) que se encuentran en la médula ósea. Sin embargo, el diagnóstico y tratamiento de los distintos tipos de leucemia es parecido.

 

 

 

CAUSAS  Y FACTORES DE RIESGO

 

 

Aunque se han dado grandes pasos para tratar la leucemia, todavía se desconocen las causas y formas de prevenir la enfermedad. Algunos investigadores médicos creen que la enfermedad consta de una compleja interacción de factores químicos y genéticos individuales con la posible participación de un virus.

También se ha encontrado una relación con factores ambientales. Los estudios realizados demuestran que una persona que ha sido expuesta a cantidades de radiación o productos químicos como el benceno tiene mayores posibilidades de contraer ciertos tipos de leucemia. La leucemia no es contagiosa y no tiene un patrón aparente hereditario. Parece no haber forma de prevenir la leucemia fuera de tratar de evitar exponerse a radiaciones innecesarias y productos químicos peligrosos.

 

 

 

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