
En época arcaica, dada la creencia en la
ausencia de responsabilidad masculina en la procreación, el varón adulto no se
responsabilizaba de los hijos de una mujer y no existía VINCULACIÓN MUJER-VARÓN:
las primeras familias estaban compuestas por la madre e hijos. Así, en la
familia matricéntrica, en la que no se daba la vinculación masculina, la mujer
era fuerte junto a sus hijos, era autosuficiente económicamente y existía la
sucesión matrilineal por la certeza de saber quien era la madre de los
descendientes. En el curso de la evolución surgió un comportamiento cultural
nuevo (no existe en los primates) por el que los adultos varones empezaron a
vincularse a una mujer y empezaron a preocuparse por los hijos de la misma y a
cuidar y proteger a su propia familia, característica cultural que se manifestó
muy posteriormente. Ello ocurrió bien porque el varón captase la idea de
paternidad y comprendiese que era el causante de la fecundación. O bien porque
el varón quisiera posesionarse de los hijos de su pareja.
O bien porque quisiese aumentar el número de
descendientes y viese la necesidad de proteger a la madre, para que hiciese
frente a los cuidados de sus numerosos hijos. O bien para erradicar los
comportamientos femeninos despóticos propietarias de los hijos y de otras
posesiones valiosas. Algunas PROFESIONES FEMENINAS ARCAICAS, reflejadas en
obras de arte de diferentes regiones y épocas: alfarero, artesanas, auriga,
maestra, recolectora, porteadora. Los varones terminaron por arrebatar el poder
a la mujer y esclavizaron a la mitad de la población que perdió sus derechos. Y
desde la revolución patriarcal, las mujeres fueron oprimidas para que
cumpliesen con el papel que se les adjudicaba: exclusivamente el de
"procreadora" para que engendrasen el mayor número de hijos para el
Estado y el de apoyo.
Y
así, tras haber desempeñado el principal papel en el terreno económico y
religioso en la Prehistoria, al producirse la evolución de la familia
matriarcal a la patriarcal, surgió una nueva profesión femenina, como
consecuencia de su pérdida de poder: la prostitución. Surgió justo cuando el
varón se vinculó a su pareja y familia y se encargó del sustento. Y a la par
las mujeres perdieron el derecho a ejercer otras profesiones con las que auto
sostenerse. Y así la prostitución era la única que podía ejercer en esas
condiciones. La causa original de la prostitución se encuentra en LA
INSTAURACIÓN DEL MATRIMONIO que tuvo como consecuencias: El establecimiento de
la herencia patrilineal, por lo que la propiedad del suelo cultivable pasaba a
los hijos varones. Por ello la mujer dejó de ser dueña de los frutos del campo
y ya no podía auto sostenerse económicamente. Al perder la mujer su valor
económico, sólo se la valoraba en su función de esposa y madre de muchos hijos.
Dado el exclusivo papel de procreadora que la esposa tenía en la familia
patriarcal, estaría siempre embarazada. Así que los esposos acudirían a otras
mujeres para que les proporcionasen placer, con lo que la demanda de
prostitutas incrementaría la oferta. Comenta Kneissler en (1993, 64) de la
sociedad patriarcal griega: "Cuando no estaban embarazadas, los maridos
se limitaban a cumplir desapasionadamente tres veces al mes con sus deberes conyugales."
Se sabe que en Atenas, se estableció la institución del matrimonio y la familia
patriarcal, por primera vez, en época de Cecrops. El hecho se cuenta como
castigo a las mujeres atenienses, tras Atenea haber dado nombre a la ciudad, en
su contienda con Neptuno / Poseidón.
Para
calmar al derrotado Neptuno que quería darle su nombre, Cecrops, padre de
Atenea, tomó la decisión, según los autores de la Enciclopedia EspAsa, Tomo 33
(1988, 1005) (que citan a Giraud-Jeulon) de castigar a las mujeres: "...
y entonces, para desagraviar al dios se impuso a las mujeres los siguientes
tres castigos: a) se les quitó el derecho de votar; b) se prohibió que en
adelante los hijos llevaran el nombre de sus madres y c) despojarlas del título
de ciudadanas, de manera que quedaran reducidas a ser meras esposas de los
atenienses." Decisión, que muestra el mecanismo psicológico que
castiga a las mujeres para quitarles el poder. A partir del castigo patriarcal,
los hijos llevarían el nombre de sus padres varones (patrilinealidad), cuando
antes llevaban los de sus madres (matrilinealidad
).
Lo que traduce la institución del matrimonio y de la familia patriarcal].
Además,
a principios de la época histórica, aún pervivían costumbres de gran libertad
sexual femenina, vestigio del matriarcado. Dada la consideración de valor
sagrado que tenía el acto sexual en la antigüedad, considerado un acto de
Fertilidad, no estaba todavía limitada la sexualidad femenina, si aún no había llegado al matrimonio.
Por
lo que en principio, no se exigía la virginidad femenina antes del matrimonio y
podían prostituirse para ganar dinero. Por otro lado al establecerse el
matrimonio a cambio de una recompensa, para que un varón sostuviera a su
pareja, se exigió la dote a la novia, exigencia que manifiesta su consideración
desvalorizada. Dado que los padres no asumían el pago de la dote, la mujer tuvo
que ejercer la prostitución, como única vía que le permitía la ocasión de auto
proporcionársela.
Y
de ahí que el ejercicio de la prostitución no le impidiese contraer ventajosos
matrimonios [como aseguraba Plinio en referencia de Sechi (1993, 297)] y que a
los occidentales tanto asombraba. Esto explicaría que a principio de los
tiempos históricos, el ejercicio de la prostitución fuese realizado por las
mujeres de manera institucionalizada y generalizada, en multitud de regiones.
En principio se desarrollaba como cosa sagrada junto a los Templos, donde
además las maestras se ocupaban de la formación de las niñas. Dada la
imposibilidad en el patriarcado de la mujer ejercer otras profesiones, la
prostitución era la única que podía en esas condiciones. Hoy día existe la
expresión de que la profesión femenina más antigua del mundo es la
prostitución. Sin embargo ello entra totalmente en contradicción con la
arqueología y los mitos legados en todas las culturas. Ya que las más arcaicas
obras de arte de humanos, nos muestra exclusivamente a mujeres ejerciendo las
más nobles profesiones. Y los más arcaicos mitos, adjudica a las Diosas el
invento de innumerables oficios: "INVENTO FEMENINO SUBLIMADO A CATEGORÍA
DIVINA". Y así en época arcaica, antes de la revolución patriarcal,
existen numerosas obras de arte en todas las culturas arcaicas, de mujeres
ejerciendo las profesiones, tanto relacionadas con la funciones alimenticias:
Físicas y culturales, como las funciones sagradas relacionadas con el
sacerdocio. Y aparecen mujeres reflejadas en obras de arte ejerciendo las
profesiones de: Agricultora: la mujer roturaba y cultivaba el campo.
Escultora-alfarera: modelaba las vasijas y esculturas necesarias para contener
alimentos y para pedir Fertilidad a la Diosa.
Artesana, curtidora o metalúrgica: fabricaba
los diferentes adminículos domésticos, agrícolas, textiles, derivados de
animales y metalúrgicos como la moneda para sus transacciones comerciales. La
consideración que gozaba la prostituta a principios de los tiempos históricos,
como lo ilustra las numerosas e importantes cortesanas / hetairas / meretrices
y sacerdotisas que ocupaban un lugar destacado en la sociedad, manifiesta la
libertad sexual que gozaba aún la mujer, pervivencia de instituciones
matriarcales, así como de su amor a la cultura, religión y Bellas Artes. Con el
tiempo el varón, en su deseo de subordinar aún más a la mujer, terminó
reprobando la única función que el varón no podía apropiarse y sí beneficiarse:
la prostitución y el comportamiento libre sexual femenino, otro factor que
explica la pérdida de poder femenino. Con la modificación de la sociedad hacia
los valores patriarcales, sobrevino la introducción de normas morales por la
que la mujer había de llegar virgen al matrimonio y se le prohibía practicar
libremente el sexo o las prácticas autoestimulatorias.